El Duende de Zaragoza… ¿Culpable de un crimen?

Muchos de vosotros tal vez conozcáis el suceso paranormal que tuvo lugar hace algo más de 80 años, y que pasó a la historia con el nombre del Duende de Zaragoza. Lo que quizás no sea tan conocido es la misteriosa muerte de una espiritista que intentó contactar con el ente, un dato documentado pero olvidado con el paso de los años…  Poco después de los extraños sucesos que tuvieron lugar, estalló la guerra civil y con ella desapareció el interés. Pero vamos a empezar por el principio:

 

soledad

Las calles de la ciudad estaban vacías aquella madrugada del 27 de septiembre de 1934. En el inmueble situado en la calle Gascón de Gotor número 2, unas sonoras carcajadas estallaron súbitamente en las escaleras del primer y segundo piso. Muchos vecinos abandonaban sus camas sobresaltados, preguntándose el origen de aquella macabra risotada. Las siniestras risas fueron diluyéndose en el silencio del edificio y terminaron por desaparecer al cabo de unos minutos. La extrañeza de los vecinos se hizo mayor cuando comprobaron que no había absolutamente nadie deambulando por los rellanos. El fenómeno cesó y tres o cuatro días después el asunto comenzó a quedar en el olvido.

 

La casa del duende, en una imagen de 1934 comparada con la fotografía actual del mismo lugar

 

Pero el 15 de noviembre, y de nuevo a primera hora de la mañana, en el segundo piso, donde residía la familia Grijalba y cuyo propietario era Antonio Palazón, el duende se pronuncia por primera vez ante Pascuala Alcober, de 16 años, el ama de llaves. Y es que una lúgubre voz masculina le había hablado en la cocina, a pesar de encontrarse completamente sola en la estancia.
La voz procedía de una hornilla de carbón, una chimenea de tiro ajustada por una ventanilla de registro de humos. Por esa “chimenea encantada” comenzó a surgir la misteriosa voz.

Pascuala Alcober no podía creer lo que estaba pasando. Las actos del duende fueron creciendo y los vecinos de edificio, aterrorizados por los hechos y convencidos de que no se trataba de ninguna broma o estafa, interponían una denuncia en la comisaría de policía. En un primer momento se pensó que la misma Pascuala fuera la causante de las voces, pero pronto se demostró que no era así. Las brigadas municipales levantaron el suelo de la cocina y buscaron mecanismos ocultos que hicieran posible la voz del duende… pero no hallaron nada.

 

11159948_926514094037883_2629074445925824113_nÚnica imagen conocida de Pascuala Alcocer, tomada sin su consentimiento desde un balcón vecino mientras tendía

Entre los días 20 y 23 de noviembre, los agentes de seguridad realizaron registros pero no hallaron nada, e incluso el gobernador de Zaragoza, el Sr. Otero Mirelis, dijo haber percibido claramente una voz misteriosa. Una muchedumbre se reunía ante el edificio, alterando el orden público.
El suceso llegó a ser de tal dimensión que el rotativo británico The Times se hizo eco del mismo. El 27 de noviembre de 1934 publicaba una información que proyectó el incidente de forma internacional. Medios extranjeros como la BBC británica, The Washington Post o las cámaras de la Movietone-FOX, se personan en la ciudad para cubrir la noticia.

 

11206010_926513247371301_4825402202705584111_nLa multitud de agolpa delante de la casa del duende

Los habitantes de Zaragoza se vieron alterados, afanados en dar explicación a la misteriosa voz. Un arquitecto y varios obreros fueron requeridos para trabajar sobre la finca: removieron todo el piso e incluso levantaron el tejado, todo en vano.
Prácticamente todos periódicos nacionales comenzaron a publicar enormes crónicas del “duende de la hornilla”. En sus páginas se daba amplia información de los mensajes que lanzaba la enigmática voz.
Frases como: “¡Ya estoy aquí!” o “Ya estoy aquí. Cobardes. Cobardes.”

 

10995663_926514004037892_7426957481919788308_nAgentes del orden inspeccionan la hornilla

Uno de los aspectos más espectaculares de las manifestaciones del duende fueron las “conversaciones” que mantuvo con los agentes de seguridad durante una de las redadas:
-Policía: ¿Quién eres?, ¿Por qué haces esto?, ¿Quieres dinero?
-Duende: No.
-Policía: ¿Quieres trabajo?
-Duende: No.
-Policía: ¿Qué quieres hombre?
-Duende: Nada. No soy hombre.

11070745_926514244037868_2225041549024350572_nTomás Menés, el famoso vidente, en el bar de debajo de la casa del duende, a donde llegó con su propio equipo cinematográfico

En mitad de tal expectación, uno de los más famosos videntes de la época, Tomás Menés, de Alhama de Aragón, se personó en el inmueble acompañado por la presencia de cámaras cinematográficas para cubrir cualquier suceso paranormal, pero la policía le prohibió la entrada. No sería el único interesado en hablar con el duende…

En la tarde del domingo 25 de noviembre, llegaba a Zaragoza una mujer llamada Asunción Jiménez Álvarez, de unos 48 años y natural de un pueblo de la misma provincia. Era una de las espiritistas con más fama de la región, y estaba decidida a contactar con el ente. Para ello preparó una sesión clandestina de espiritismo, reuniéndose en un piso situado en la Calle San Agustín número 11. Una sesión secreta entre miembros con las mismas tendencias y el gusto por el misterio y lo paranormal.

 

12182218_10205261004747039_1955553372_nCalle San Agustín en la Magdalena, y el inmueble del número 11 en la actualidad, donde se preparó una reunión clandestina de espiritismo

Con el grupo reunido en círculo en un cuartucho oscuro y a la luz de las velas, cerca ya de la medianoche, la médium cerró los ojos, unió sus pulgares y se concentró a la espera de contactar con la entidad sobrenatural. Al poco rato abrió los ojos, y de su boca sonó una voz varonil y desagradable, completamente ininteligible. En ese momento la mujer sufrió un colapso fulminante, falleciendo en el acto. El pánico y los gritos invadieron  la habitación y los intentos de reanimación se sucedieron sin éxito.

Pocos minutos después se personaban en el lugar un grupo de médicos y sanitarios, que también presas del miedo se negaron a certificar la defunción,  esperando a la llegada de la policia ante lo que consideraban un feo asunto que debían resolver las autoridades judiciales.
Las autoridades callaron. La prensa no se hizo apenas eco de la noticia, pero lo cierto es que esa mujer había muerto de forma inexplicable.

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El asunto fue literalmente censurado por las autoridades políticas de la época. No se encontraba explicación alguna al fenómeno.
En diciembre de 1934 el duende desapareció. Y su última comunicación fue aterradora: -“¡Voy a matar a todos los habitantes de esta maldita casa!, ¡Cobardes, cobardes, voy a matar a los habitantes de esta maldita casa!”-

Finalmente la autoridad emitió su veredicto final el día 3 de diciembre de 1934:
“Las experiencias realizadas demuestran con absoluta claridad que la voz es debida a un fenómeno psíquico que únicamente se produce en determinadas circunstancias. En la cocina de la casa nos encontrábamos la muchacha de servicio de los antiguos inquilinos, dos testigos y yo […]. Desde el punto de vista científico no puede ser más interesante y sugestivo, pues aunque no es el primero que se produce, son muy contados los que se registran en la historia médica. Las actuaciones practicadas serán archivadas hoy, por no haberse encontrado persona responsable de la falta. El misterioso suceso ha quedado totalmente aclarado.”

La casa del duende poco antes de ser derruida, en los años 70.

Hoy, transcurridos muchisimos años, en el mismo lugar donde se desarrollaron los inexplicables fenómenos, donde estaba el antiguo edificio, existe un bloque de apartamentos llamado edificio Duende.

12204591_10205260847823116_774446249_nRótulo con el nombre del edificio actual: DUENDE

 

Fotografías 1934: Miguel Marín Chivite para el semanario Crónica, diciembre de 1934.

Una mujer muere de repente en una sesión espiritistaNoticia recogida en ABC, 1934.

La casa de los ruidos extrañosNoticia de la muerte de la médium recogida en La Vanguardia, 1934.

El niño de la Casa del DuendeRelato de Arturo Grijalba, Heraldo de Aragón, 2008.

Más información:

El duende de ZaragozaMitos, monstruos y leyendas.

El duende de Zaragoza (Historia completa del caso inexplicable)Perfil Paranormal Leyendas.

 

2 Comments

  1. Pascuala Alcober, no Alcocer. No se como pero siempre que se explica la historia ponen mal el apellido, al final no se llamará ni Pascuala.

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