Desliza la barra y mira el cambio

Fotografía de 2005 del Molino de San Lázaro comparada con la imagen actual (2015) captada desde el mismo lugar. Un auténtico cambio (para mejor) de uno de los sitios con más historia de la ciudad.

Está considerado como el más antiguo de la ciudad de Zaragoza. Se halla aguas abajo del Puente de Piedra en la margen izquierda del río Ebro y sobre la acequia del Rabal que lo movía. Junto a él se situaba el antiguo puente de tablas, que desapareció definitivamente en 1813. Con motivo de la Expo Zaragoza 2008, se construyó un mirador sobre los cimientos del antiguo puente.

El Molino de harina y sal de San Lázaro fue construido en 1789, y en 1808, durante el Segundo Sitio de Zaragoza, fue fortificado, siendo escenario del asedio a la ciudad. En este lugar se ubicó una batería para cinco piezas, que enlazaba con unos graneros y el molino; desde allí se reforzaron y abrieron aspilleras en las tapias y edificios inmediatos al Convento de San Lázaro. La zona fue bombardeada y tomada por el enemigo, tras sangrientos combates.

Sobrevivió a la guerra e incluso a las grandes crecidas del Ebro de 1871, las más devastadoras de la época moderna.

En 1927 cesó su uso como molino, pasando a formar parte poco después del Colegio San Miguel., hasta 1958. Finalmente, después de muchos años de abandono, en 2001 fue protegido por el Ayuntamiento de Zaragoza que lo declaró Edificio de Interés Arquitectónico en el año 2001.
Finalmente, en 2008 abre como restaurante, recuperando parte del esplendor pasado.

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Fuente Visual: “Zaragoza. Dos milenios de agua”, Carlos Blázquez, 2006. Recopilada en el Proyecto Gaza